Sí, gracias Salvador Boix Soler (24-09-1928/24-12-2018), porque sin su constancia, humildad, sencillez, sabiduría e ilusión hoy la Tertulia Taurina del Ateneo Mercantil de Valencia no existiría. No fue su fundador en el año 1993, ya que lo hizo D. Enrique Mora Guillén, pero este lo fichó para que fuera el Moderador nada más ponerla en marcha y desde aquel momento y hasta 2018 ha sido la persona más constante para que nuestra tertulia funcionara, como toda actividad ha tenido momentos difíciles y Salvador en las épocas de poca asistencia nunca faltó y, si alguna vez lo hacía, por fuerza mayor u otra actividad que coincidía con los Jueves de tertulia, pedía perdón por no haber asistido ya que para el ha sido una actividad prioritaria durante los últimos 25 años.

Cuantas tardes durante la etapa de los años 2009 al 2014 sólo asistíamos a las tertulias cinco o seis  persona, pero Salvador siempre estaba en ese grupo y a veces el 90% de las dos horas de duración él solo las ocupaba con sus comentarios y al final decía “bueno esto lo he leído en el periódico o en Aplausos”. En las corridas televisadas en nuestro salón allí en la primera o segunda fila siempre estaba expectante sin perder detalle de las mismas y además cuando las cámaras enfocaban a algún personaje importante como: toreros, subalternos, picadores, ganaderos, apoderados, periodistas, futbolistas… los conocía por su nombre y trayectoria; estar junto a él viendo una retransmisión fue siempre un privilegio difícil de olvidar: llegaba antes de comenzar la corrida y era el último en abandonar la sala, atendía todas las preguntas de los asistentes y las respondía con mucho respeto y sabiduría.

El Jueves día 10 de Enero de 2019 la sala del séptimo piso del Ateneo Mercantil se quedó pequeña para rendirle un homenaje muy merecido y entrañable con la asistencia de sus hijos Alberto y Esperanza, hijos políticos Isabel y Rafa, dos de sus cuatro nietos, Sergio y Laura, y una gran cantidad de personas que llenaron la sala, que pena… ya que por sentirse algo indispuesta su esposa  Esperanza, la que casi siempre acompañaba a Salvador no pudiera estar presente, desde estas líneas le enviamos todo el cariño que se merece ya que siempre al lado de un gran hombre hay una gran mujer, un fuerte abrazo Esperanza.

El acto se desarrolló con un gran respeto y emoción, comenzando con un minuto de silencio y una oración. Presidió la mesa “El Cencerro” que Salvador usaba para iniciar las faenas y también para frenar las intervenciones acaloradas o más largas de lo habitual, a partir de ahora y a petición de la comisión de la tertulia taurina se aprobó que dicho instrumento lleve el nombre de Salvador Boix para que su memoria este presente en cada tertulia y también se aprobó, a petición de la comisión, que a partir del 2020 siempre la primera tertulia de cada año sea dedicada a Salvador y cada tertuliano aporte la quiniela (como las que hacía él ) para la Feria de Fallas.

Prácticamente todos los asistentes le dedicaron unas palabras de recuerdo y la mayoría de estas fueron; constancia, humildad, sencillez, sabiduría e ilusión. Finalizó el acto con la entrega del testigo (el cencerro) por parte de los hijos de este gran hombre a Nicasio Jiménez y Paco Ferri como moderadores de la tertulia a partir de ahora y unas palabras de agradecimiento de su hijo Alberto en nombre de toda su familia.

Paco Roger

Galería de Imágenes: