Llenazo en el Salón de Actos para recibir y dar la bienvenida a uno de los mejores periodistas de las últimas tres décadas y sin lugar a dudas el de mayor raza de todos. El irrepetible José María García presentó su biografía de la mano de su autor el también periodista, el valenciano, Vicente Ferrer Molina. Un libro que cuenta las historias de un periodista irrepetible porque gracias a él la radio cambió y el deporte mucho más porque hasta su aparición en escena el periodismo deportivo era de segundo rango, pero con Supergarcía todo cambió.

No sólo cambió los hábitos de la gente a la hora de escuchar la radio, ya que habituó a la gente a esperar ‘Bombas Informativas’ a la medianoche. Los oyentes se acostaban con la radio en la cama para escuchar a García, pero su periodismo resquebrajó las viejas estructuras comunicativas. Siempre al pie de la noticia, en la Vuelta Ciclista a España, en miles de campos de fútbol y supo aunar como jefe de deportes a cientos de los mejores profesionales del sector. Trabajar con García era pertenecer a la mejor hornada de periodistas del lugar.

García abanderó la independencia, la libertad y la búsqueda siempre de la verdad. No dejó indiferente a nadie, ni a los que le idolatran como a los que le odiaron, sí en pasado porque ahora es uno de los más admirados por todos. Y en esa admiración va el reconocimiento de que García no fue una mala persona, todo lo contrario fue buena persona pero un jefe y un periodista exigente que buscó la noticia siempre pensando en el oyente, en su público fiel.

A lo largo de la tarde noche desgranó temas relacionados con la política, con la economía, también del deporte y dio consejos de periodismo porque el Salón de Actos se llenó de profesionales de la comunicación de varias generaciones, desde reconocidos a futuros periodistas. La grandeza de García traspasó y no dejó indiferente a nadie porque habló sin tapujos una vez más. Tampoco rehuyó hablar del cáncer que padeció y que superó a base de constancia. Porque eso ha sido el secreto de su éxito: constancia+talento=éxito asegurado. Las anécdotas que fue desgranando poco a poco hizo las delicias del público y provocaron una y otra vez la carcajada del público asistente.