Intenso y respetuoso debate entre la treintena de socios y personas invitadas que no quieron perderse la exposición de un tema de enorme actualidad como es el de la Religión y la Libertad de Expresión. En la Sala de Ocio se trató el tema de la problematica existente con la penalización de la ofensa religiosa desde diversos punto de vista.

Con una buena asistencia de personas interesadas en el tema, se inició un debate muy vivo acerca de las relaciones entre la religión y la libertad de expresión. No sólo se comentó el caso de los insultos a la religión católica realizados por un artista, sino a otros casos anteriores, tanto relacionados con la iglesia católica como con la musulmana. Algunos opinaron que actos así merecían una sanción no sólo social sino también penal, inclinándose unos por la cárcel y otros por la multa.

Otros opinaron que era preferible no dar tanta importancia a personas que actuaban así buscando notoriedad, y que la sociedad los pone en su lugar sin necesidad de una sanción penal. En todo caso, al salir del debate cada uno recogió las opiniones que más le gustaron, y con seguridad que de todo lo hablado consiguieron mejorar su opinión mejor sobre este tema tan espinoso, que es lo que se persigue en un foro como este.

En el contexto político, el Consejo de Europa pidió a los Estados miembros de la Unión Europea que abogaran por que los países penalicen “solo” las expresiones sobre cuestiones religiosas que “perturben el orden público intencionadamente y de manera grave, además, de que requieran violencia”. En cambio, el Código Penal español sí que contempla un castigo a las ofensas religiosas en su artículo 525, es decir, se podrá castigar cualquier delito aunque éstos no perturben del orden público.