Próximo Martes de Ateneo Emprende: 15 de Abril a las 19.00h en el Ateneo Mercantil de Valencia.
Ponente: Ricardo Lop, panadero/agricultor reconvertido en comerciante virtual.

Ricardo Lop se presenta en su perfil de Twitter así: “Panadero/agricultor reconvertido en comerciante virtual, padre de mis hijos y feliz marido”. Y es que, a sus 48 años, este emprendedor de Castelserás (Teruel), que descubrió las nuevas tecnologías a finales del siglo pasado gracias a un cursillo de correo electrónico, ha encontrado en Internet un filón que no ve límites ni barreras en su negocio a golpe de ‘clic’. Gracias al éxito de su empresa de venta de cuchillos on-line, Ricardo es hoy una cara conocida en los medios de comunicación y ha contado su experiencia en programas como El Hormiguero (Antena 3) o Comando Actualidad (La 1). “Cada vez que salgo en la tele, se nos colapsa la web”, dice.

Atiendan a estas cifras. Alrededor de 43.000 clientes en más de 100 países de todo el mundo y un volumen de facturación que asciende a los 700.000 euros anuales. Así de bien va la empresa de Ricardo, 100% de comercio on-line, www.aceros-de-hispania.com, que vende desde navajas, cuchillos, espadas, carabinas y pistolas de aire comprimido, pistolas detonadoras y armas para jugar al ‘paintball’… hasta sartenes y otros utensilios de cocina.

Pero ponerla en marcha tuvo su aquel. Ricardo Lop confiesa que antes de este cursillo no tenía ni idea de ordenadores, pues su vida había estado centrada en el campo, en una panadería y en una empresa de cimentaciones especiales. “Todo el día fuera de casa, veía que en esa empresa estaban la mitad divorciados y me dije: yo no quiero eso para mí, así que lo dejé…”. Tras volver a la panadería, en su cabeza le rondaba la idea de vender, vender, vender… pero había un hándicap: la despoblación de Teruel. “Era imposible pensar en un comercio especializado, porque no había potenciales clientes. La única salida era Internet”. Así que, a pesar de no haber encendido nunca un ordenador -“¡Aprieta el botón gordo!, me decía el profesor. Y yo no sabía ni lo que eran las www ni las arrobas”- se lanzó a la aventura.

PERO, ¿CÓMO EMPEZÓ TODO?

El hermano de Ricardo tenía una armería en Alcañiz, y había que dar salida a esos productos en el mercado. “Le pedí un catálogo de navajas y cuchillos para ver si se podían vender y al que nos daba el curso le pedí que me hiciera una página web. Él me dijo: ¿para qué? ¿qué vas a vender? Y entonces le di el catálogo de la armería…”.

Todo parecía muy fácil, pero lo cierto es que los productos no se vendían. “Ahí no entraba nadie y entonces me empecé a preocupar”.

Pero rápidamente se pusieron manos a la obra en el posicionamiento de Internet, hasta el punto en que: ¡ojo! hoy en día salen los primeros en el buscador Google y sin pagar un duro. “¿Que cómo lo hacemos? ¡Porque le hemos pillado la marcha!”. Así de fácil lo explica, aunque seguro que tiene un truquillo que se quiere guardar para él…

“Lo único que me he gastado yo son los 30 euros para darme publicidad en las fiestas del pueblo, porque incluso el almacén lo tenemos en una nave que yo tenía”, cuenta nuestro emprendedor.

UNA EMPRESA QUE CRECE SIN PARAR

La empresa de Ricardo Lop ha ido creciendo paulatinamente pero de forma imparable. Empezó solo, pero en la actualidad cuenta con seis empleados. Ricardo defiende que son competitivos en precio, aunque todo el día tienen que estar vigilando a la competencia. “Pero no a la competencia sólo de aquí, a la de California…”, explica.

Ricardo no es el único en su pueblo que se dedica a la venta on-line. “¡Hay un vecino de aquí que está vendiendo tinta para impresoras y se factura él solito medio millón al año!”, nos dice. Está convencido de que en Internet se puede vender de todo: “Otro de mi cuadrilla vende alfalfa y ¡agota el producto!”.

Para Lop, su mayor problema ha sido su falta de formación. “Para mí ha sido un lastre no haber tenido ni conocimientos informáticos ni idiomas”. Por eso, ahora aconseja a quien quiera montar algo en Internet: “Que primero se forme bien para tener que recurrir lo menos posible a terceras personas. Y sobre todo que eche horas. Cuantas más, mejor”. Un truco, dice, está en ir probando si el producto es ‘vendible’, colocándolo de antemano en diversos portales de anuncios gratuitos.

DE TERUEL A MONGOLIA, A GOLPE DE ‘CLIC’

Importantísimo: “Tener una visión global del negocio. ¿A qué parte del mundo puedo vender mi producto? ¿Puede montar en avión? Yo vendo en Mongolia y no sé mongolés…”, dice.

Y es que su web está en dos idiomas, castellano e inglés, y permite pagos en euros, dólares o en la moneda del país desde el que se conecte el comprador. “Se puede comprar de todo sin necesidad de leer”, afirma Ricardo.

Eso sí, el trabajo en Internet no para. “Todos los días estamos haciendo cambios para que el proceso de compra sea más fácil e intuitivo”.

Anoten su ejemplo, porque si no ha inventado la fórmula de la Coca-Cola, sin duda su logro se ha acercado… ¡y mucho!

Entrevista publicada en el diario Qué http://www.que.es/ultimas-noticias/economia/201310160800-ricardo-agricultor-vendedor-line-cuchillos-cont.html