Sólo se salvó el busto del monumento de la falla municipal de València, ya que se ha convertido en un símbolo de la lucha en Valencia y en España contra el coronavirus  COVID-19. También lo hicieron el resto de las escenas que se tenían que plantar repartidas por toda la falla del Ayuntamiento. Pero el cuerpo principal de la falla ardió en soledad, fue la cremà más triste de la historia, tanto que hasta el cielo de València 'lloró' porque a la cremà acompañó una lluvia que fue intensificándose con el paso de los minutos.

La cremà de la falla se produjo sin ninguna publicidad, para evitar aglomeraciones y contribuir así a la contención del virus COVID-19. Pasados unos minutos de la medianoche, se llevó a cabo la cremà de la falla y se hizo sin público, sin previo aviso, sin música.

Se llevó todo en el mayor de los secretismos y tras el trabajo todo el día de los operarios municipales para proteger las palmeras cercanas a la falla, en la madrugada de este martes, 17 de marzo, fue el momento, aprovechando el estado de alarma decretado por el Gobierno y encima un día lluvioso en Valencia.