Después de algunos años de ausencia literaria, el escritor Alfonso López Gradolí, vuelve a Valencia como poeta invitado del Ateneo Mercantil para tomar parte de su Ciclo Literario denominado “Poetas en el Ateneo”, en su XIX edición.

Así pues, con gran asistencia de público, el día 31 de mayo de 2018, a las 19 h. se celebró en el Salón Sorolla este importe acto literario.

Ante la ausencia de D. Vicente Bosch, quien habitualmente representa a la Entidad en estos actos dedicados a la poesía, fue el escritor Pedro J. de la Peña quien presento a López Gradolí indicando la importancia de este autor, dentro de la sociedad y por supuesto de la literatura, importancia que comenzó a tomar forma en la década de los años 60 – 70.

Según manifestó el profesor de la Peña, hablar de Alfonso López Gradolí era hablar, al mismo tiempo, de una sociedad en crecimiento tanto por sus cambios sociales como literarios. Sin duda, continuó diciendo, aquellos cambios sirvieron de base a la época actual.

Como en otras ocasiones, el acto fue conducido por D. Vicente Barberá, quien en nombre del Ateneo dio las gracias al poeta invitado por su participación en el evento.  Barberá, después de relatar algunos rasgos literarios de López Gradolí y de hacernos partícipes de las reuniones mantenidas con el poeta invitado, previas al evento, comenzó el acto propiamente dicho.

Siguiendo con atención las palabras del Sr. Barberá, el numeroso público que llenaba el Salón Sorolla, tuvo oportunidad de conocer la importante obra de nuestro invitado.

Si miramos de soslayo los días pasados, si hacemos un Flash Back, quizá podamos descubrir al joven poeta López Gradolí tomando parte en las tertulias valencianas de la época o bien caminando junto a las olas de la playa de la Malvarrosa, observando todo cuanto se cruzaba a su paso: turistas o paisajes que más tarde poetizaría para sus lectores.

Bien podemos decir que, Alfonso López Gradolí, desde sus inicios literarios en el año 1968 ha tenido una fascinante trayectoria poética. Nuestro poeta ha escrito libros tan significativos como los que se ofrecen a continuación:

  • El sabor del sol (Madrid, Biblioteca Nueva, 1968). Los instantes (Salamanca, Delegación Provincial de Cultura, 1969).
  • El aire sombrío (San Sebastián, Caja de Ahorros de Guipúzcoa, 1975). Una muchacha rodeada de espigas (Madrid, Instituto de Cultura Hispánica, 1977). Las señales del fuego (Barcelona, Anthropos, 1985). Una sucesión de encuentros (Cáceres, Ayuntamiento, 1997) y Los signos de la soledad (Madrid, Devenir, 2000).
  • Los bosques de la memoria. Poesía, 1968-2000 (Madrid, Calambur, 2001).
  • Los días Luminosos (Colección abZcetario. Institución cultural “El Brocense”. Diputación de Cáceres. Cáceres 2002)
  • Quizá conmigo y otros poemas (Colección “Tansonville”. Ediciones Tansonville. Valladolid 2006)
  • Las profundas aguas (Colección Poesía nº92. Calambur Editorial. Madrid 2009)
  • La escritura mirada. Una aproximación a la poesía experimental española (Biblioteca Litterae. Nº16. Calambur Editorial. Madrid 2008)
  • Pliegos de ítaca. Valencia, 2010 (Revista Corondel)
  • Frágil e incierto oficio (Editorial Ars Poetica. Siero (Asturias, 2017)

Así y después de conocer parte de la obra de nuestro autor invitado, se llevó a cabo la proyección de una interesante serie de fotografías elegidas por el propio autor para esta ocasión. De esta manera, ante los asistentes fueron desfilando unas imágenes desconocidas para nosotros, pero entrañables para el escritor.

López Gradolí comentó para todos nosotros aquellas instantáneas que sin duda representaban queridos recuerdos para él. De esta manera pudimos contemplar fotografías del escritor junto a Gloria, Fuertes, José Hierro, Luis Eduardo Aute, además de un largo etcétera que remitía a épocas pasadas.

Aunque es cierto que nuestro autor invitado siempre ocupó un lugar destacado dentro de la poesía discursiva, debida quizá a su gran sensibilidad y buena hacer, como lo demuestran tanto los libros publicados como los Premios obtenidos. Tal vez su mayor logro poético se lo debe a la poesía visual- experimental.

POESÍA VISUAL

Un acierto considerable dentro de su obra poética fue el poemario: “Quizás Brigitte Bardot venga a tomar una copa esta noche (1971), libro singular, con el que Alfonso quiso homenajear a la actriz francesa. Poemario que sin duda sorprendió a propios y extraños, siendo calificado por el periódico “The Times”, como obra maestra de la poesía visual.

El interés que despertó “Quizás Brigitte Bardot venga a tomar una copa esta noche,” se vio reflejado en las sucesivas reediciones de la obra.

Sin lugar a dudas podríamos afirmar que “Quizá Brigitte Bardot…” ha marcado un hito dentro de la poesía experimental dando pie a toda una serie de poemas de tipo visual-experimental como lo manifiesta una de sus últimas publicaciones “Libro de Collages (2013),

OBRA EN PROSA

En cuanto a su obra en prosa, podemos destacar “Guía secreta de Valencia” de la que hicieron dos ediciones una en 1974 y otra 1975, se trata de un libro muy interesante, sobre todo porque hoy en día ya han desaparecido muchos de los lugares que se citan en la Guía.

Igualmente merece la pena destacar su “Diccionario otro de lugares comunes” (Madrid, 1997), diccionario ordenado con criterio alfabético. Se nos muestran centenares de entradas o voces con definiciones y opiniones del autor sobre las palabras y conceptos rutinarios

A continuación, y haciendo gala de esa manera desenfadada, tan suya, con la suele abordar estas jornadas, el conductor del acto, Vicente Barberá, pidió a nuestro autor que explicará algunos detalles de su trabajo poético, tanto en su dedicación a la poesía discursiva como a la minuciosa tarea que le llevaba a la realización de sus collages.

Así pues, ante las preguntas de Vicente Barberá, sobre su preferencia a la hora de escribir poesía, bien cursiva o bien visual, López Gradolí se expresó de la siguiente manera:

– Mientras escribo, suelo escuchar música de esa manera me aíslo, y aunque es cierto, – siguió el poeta – que me encuentro muy cómodo escribiendo poesía discursiva, tengo que decir que, a la hora de realizar un poema visual, procuro establecer un equilibrio estético entre lenguaje y colores, siempre intento crear una especie de correlación entre ambos para, de esa manera conseguir un enriquecimiento de los textos.

A la pregunta de: ¿Su mayor logro?

Creo, – dijo el poeta – que he conseguido acercarme – sólo acercarme un poco – a lo que quería ser.

Ya por último se le preguntó: ¿Cuál es su palabra favorita?

– Tengo varias – aclaró el poeta -, quizá: Alegría, dorada, madre…

López Gradolí aludió a la Poesía como – un frágil oficio -.

LECTURA DE POEMAS

Después de un pequeño paréntesis y siguiendo con el normal desarrollo del acto, algunos de los asistentes, amigos y lectores del poeta, entre los que se encontraba: Blas Muñoz, Isabel Alamar, Pedro J. Moreno, junto a otros importantes poetas que escapan a mi memoria se leyeron poemas de Alfonso López Gradolí.

Momentos más tarde, Virgilio Fuero, haciendo gala de su innegable maestría, recitó el poema “Isla”, de López Gradolí. Con voz profunda y templada Virgilio recito el poema elegido haciéndolo discurrir de alguna manera, junto a los paisajes más queridos del autor. Extraordinario recuerdo que quedo guardado en el reportaje que Virgilio Fuero entregó al autor invitado como recuerdo de este día.

Después de que Alfonso López Gradolí recitara alguno de sus poemas, el acto terminó con la lectura de un poema por parte de poetas que asistieron al acto.

Como siempre el gran profesional José Luis Vila Castañer hizo las fotografías que dejarían constancia gráfica de un acto tan entrañable.

Mª Teresa Espasa

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