La pirotecnia Aitana prometió un final apoteósico y lo que hizo fue disparar la mejor mascletà hasta el momento en estas Fallas 2018. El disparo fue el que más ha gustado a los asistentes que llenaban la Plaza del Ayuntamiento. Manejo perfecto de la intensidad y un final encadenado fue lo que más agitó a las masas.

La mascletà empezó con traca clásica y un disparo tradicional como es su costumbre y al igual que el año pasado el fuego estuvo distribuido en los cuatro laterales de la plaza para que el público la apreciara igual desde todos los ángulos. Combinó el trueno y color con distintos juegos para diversificar el sonido. Pero sin duda, su gran broche fueron los 25 segundos finales, que fueron apoteósicos.

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