La Orden de Caballería de Calatrava es la descendiente y continuadora de la Orden Militar de Calatrava y junto a la de Santiago, Alcántara y Montesa forman el conjunto de Órdenes hispánicas por antonomasia. Se define como institución católica, de derecho de Derecho Pontificio, entregada al Vaticano, al igual que las Ordenes hermanas en administración perpetua a la Corona de España.

Su origen se remonta al s. XII, al reinado de Sancho II en el Reino de Castilla, quien confirma desde Almanzan, en enero de 1158 lo ya tratado menes antes en Toledo y, tras el abandono templario, hace donación perpetua de la fortaleza y villa de Calatrava, al abad Raimundo del monasterio cisterciense de Fitero. Sus fines fundadores son la alabanza de Dios, la defensa de la Fe y la santificación personal. En la actualidad su configuración jurídica es la de una asociación de derecho común.