La Pirotecnia Gironina dio en el clavo. Arrancó la mascletà con una gran bundancia de color, diferentes grupos saltaron para formar los colores de la Senyera. A todo el colorido se unió una enorme potencia, el secreto del éxito de su mascletà es que redujeron el tiempo de disparo y aumentaron los kilos, hasta los 140, con efectos digitales al final, en los que el sonido cruzaba la Plaza del Ayuntamiento.

El final de la mascletà fue largo, creciendo en potencia y estruendoso en el tramo final. Y es que no sólo se concentró en el aéreo, también, se puso mucha carga de pólvora en el centro de la plaza y el efecto fue espectacular. El final impresionó al público y Valencia lo agradeció con un aplauso unánime. Además, probaron un par de cosas nuevas que no se habían visto, de día, todavía en la Catedral de Pólvora como fueron los colores en el suelo y los efectos de los rayos.

En el Ateneo Mercantil se vivió el primer lleno absoluto, el buen tiempo y la cercanía de la semana grande fallera atrajeron a muchos socios hasta nuestra casa. Además, recibimos la visita de estudiantes norteamericanos que están de intercambio y pudieron conocer de cerca lo que es una mascletà; así como 25 niños tutelados por la Generalitat y que la ONG valenciana Mamás en Acción acompañaron en sus ingresos hospitalarios ya que se encuentran en situación de desamparo.

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